miércoles, 6 de marzo de 2013

A la Muerte


Muerte, te prefiero en bajas dosis;
quemándote a veces en la punta del cigarro,
te quiero ver como espuma al mar mermando,
en forma de silencio a la música callando,
fusionada a la vida en lo extenso de un orgasmo
suicidándote, muriendo lentamente y cortejando   

No acechándome en la puerta del frente
no mirándome entre las hendijas de la pobreza
no sonriente en lo que antes fue vida en mi plato
no en mis sueños por la edad destrozados
no en la justicia alcanzada por avaros
no como vedette en las páginas de los diarios

Muerte, aún te quiero revolcándote en mi canto
recordándome siempre que si hablo es que te hablo
deshaciendo lentamente las palabras de declaro
marchitando, menguando, creciendo y llorando

Muerte, no te quiero encabezando más cortejos
a ti Muerte, prefiero recordarte en mis desvelos
te prefiero tan presente que a veces distante
tan ausente de mis besos y cercana a mis versos

Vaga Muerte no divagues por mi pensamiento
te invito a vivir ahí donde sólo yo te acepto
en ese borde secreto donde tú y yo sabemos
que es complejo, lo que por amor nos hemos hecho

Clava, muerte endurecida tus garras en mi espalda
soporta tierna y frágil la imagen de inocencia
que tenías el remoto día en el que te conocí.
Como ya nos dijimos todo, ahora prefiero callar
hasta que digas la última palabra… y la digas por mí.

2 comentarios: