lunes, 2 de agosto de 2021

Tankas del silencio





El silencio es 

eco del pensamiento.

Malo es escribir,

las cosas que se tienen

y se deben de decir.

-


No fue mí mirar,

Ni el no poderte amar.

Ni lo que dije,

No fueron las palabras,

Sino fue lo que callé.

-


Aunque sepas leer

Y no me de a entender;

Porque escribo

y no se bien que digo:

Escribo y no hablo.


Silencio de mí,

Silencio de mi alma,

Silencio por ti.

Voy a explotar en ruido,

Cuando tu alma llegue a mí.

-


¡Caos de soles,

Que no llegan a acuerdo!

Cuando te ven ir,

Cuando te sienten llegar;

Mejor, prefieren callar.

-


Atrápame ola,

Atrápame maldita;

Ola cobarde,

De belleza marchita.

Cuando no existes: Truenas.


El vuelo del Dodó



Nadie te verá, ni te vio volar Dodó

¿Con qué vida bastarda fuiste condenado en tu paso por la tierra?

¡Menos mal que te extinguiste, ave mal venida! 

Aunque fuera para huir a estas letras forma-heridas.


¿Qué mala suerte te encontró Dodó?

Denúnciame al oído, que escudo auxiliador se te negó

Indícame con bríos la bala que te silenció,

Y la mano tan violenta, con que se te estranguló.


Quién te viera y quién te ve Dodó amigo,

¡Hoy pido que resucites. ¡Por Favor!, y lo hago a gritos

Pero por favor te pido: ya no vuelvas al olvido

De tu vida oxidada, tibia y llena conflictos.


¡Despliega hoy tus alas Dodó, y vuela! 

Y que tus alas tracen en el cielo una firma de nobleza,

Con matiz de rebeldía, y constante melodía 

Que derroque a toda águila de escudos e hidalguía.


Vuela libre hoy Dodó, porque los cielos te pertenecen 

Vuela y encuentra en mi dintel tu merecido amparo antes negado 

Vuela porque te lo has merecido, libre pájaro dormido, vuela  

y de lo alto sé tú, el único testigo de lo rápido que me extingo.


Entre Creer y Ser

(CreSer)



No soy más suma de los miedos que nunca afronté 

junto al frío que no sabe cómo atravesó mi ventana.

Soy también la culpa petrificada en recuerdos de un ayer 

mas la suerte que no quiso verme, contigo volver 


Fui luz de alba, sonrisa cercenada, pétalo de nada y nada de la nada;

compendio de amarguras, comisura de una risa censurada

estambre de una rosa desprovista

de néctar que cobija a una avispa


Soy conciencia de un niño que no crece

la cárcel que en la infancia lo mantiene,

boca amarga me hago en cuanta letra hablo;

brebaje que nació, para ser envenenado.


Soy novela que se escribe entre la niebla,

sobre un manto que protege mis tristezas

que se asoma una vez -de vez en cuando-,

a decirme que tal vez siga amando.


No soy más de lo que digo en estas letras.

soy la fuerza que se pierde en las palabras,

Soy la lluvia que te hiere como bala;

sol que no amanece, pero que ilumina el alba.


Soneto de la Negociación



Una sonrisa o una cara enojada,

Acepto como pago a este soneto

si quieres en cuotas, tu indiferencia

 o un nuevo retrato, pintando tu ausencia


Con una mirada me dejas con ganas

de ser tu poeta y llevarte a un puerto,

donde pueda mostrarte mi inocencia  

hacer de Santiago, una nueva Venecia


Ilumíname las noches con tu luna

y las calles inundemos con tus ojos

mi paciencia es ligera y desespera.


O dejamos a la suerte la fortuna

o acunado entre tus brazos, naveguemos:

Una calma de silencio nos espera.


Siento y Miento

 A veces me siento tan grande, y tan extenso

como un  grano de arena en el desierto,

como una gota de agua en el océano

como una bocanada de aire fresco.

Pero a veces me siento pequeño 

que parece que soy el cielo,

que parece que soy mar,

que parece, soy arena.

Me siento. Siento

Siento menos,

Siento más

Siento.

Así 

Si

.

Si

Así 

Siento.

Siento más,

Siento menos,

Me siento. Siento

que parece, soy arena.

Que parece que soy mar,

que parece que soy el cielo,

pero a veces me siento pequeño 

como una bocanada de aire fresco.

Como una gota de agua en el océano,

como un  grano de arena en el desierto,

a veces me siento tan grande, y tan extenso.


miércoles, 6 de marzo de 2013

A la Muerte


Muerte, te prefiero en bajas dosis;
quemándote a veces en la punta del cigarro,
te quiero ver como espuma al mar mermando,
en forma de silencio a la música callando,
fusionada a la vida en lo extenso de un orgasmo
suicidándote, muriendo lentamente y cortejando   

No acechándome en la puerta del frente
no mirándome entre las hendijas de la pobreza
no sonriente en lo que antes fue vida en mi plato
no en mis sueños por la edad destrozados
no en la justicia alcanzada por avaros
no como vedette en las páginas de los diarios

Muerte, aún te quiero revolcándote en mi canto
recordándome siempre que si hablo es que te hablo
deshaciendo lentamente las palabras de declaro
marchitando, menguando, creciendo y llorando

Muerte, no te quiero encabezando más cortejos
a ti Muerte, prefiero recordarte en mis desvelos
te prefiero tan presente que a veces distante
tan ausente de mis besos y cercana a mis versos

Vaga Muerte no divagues por mi pensamiento
te invito a vivir ahí donde sólo yo te acepto
en ese borde secreto donde tú y yo sabemos
que es complejo, lo que por amor nos hemos hecho

Clava, muerte endurecida tus garras en mi espalda
soporta tierna y frágil la imagen de inocencia
que tenías el remoto día en el que te conocí.
Como ya nos dijimos todo, ahora prefiero callar
hasta que digas la última palabra… y la digas por mí.

domingo, 17 de febrero de 2013

Ceniza


¿A dónde te fuiste cuando te dejé
inquisidora brasa mal avenida?
Debo suponer que el báratro que te vio nacer
reclamó tu anaranjado cuerpo 
mas no tu tatuaje en mi pulmón

Dejaste en mi nariz a tu último suspiro
recitando la frase precisa, que daría
con el final, de la que pensé, sería mi última poesía
pero no fue así, arcilla traicionera
el cántaro que modelaste resultó ser
la canción más larga que se pudiera componer
la traza indescifrable que nadie
osaría en sus cabales a terminar de leer

hoy al mirar con desprecio el cenicero
le digo: "¿cuántas veces más seremos testigos
del ocaso de ese pequeño y mal hecho mundo
que se iluminó tan sólo por tres mil segundos
para vernos despertar, ser felices
y cobarde se ausenta en el lecho de muerte?"

Ceniza te alejaste. Es extraño, pero te extraño
te cuelas aun entre mis parpados cansados
que esperan volverte a ver encendida
ahí, cuando ni la luz me hace ver la salida

No somos culpables, Ceniza maldita
no fui yo quien te bendijo con la vida
ni yo quien celoso te la arrebató
somos víctimas de un juego perverso
que el Olvido generó, cultivó y ganó.
Solo él nos hará libres, lo quieras o no.