Naufrago de mis pasos camino
avanzo con un sólo destino claro,
claro que lo voy perdiendo
cuando todo lo que he andado
se reduce solo a nada,
un montón de nada sin pasado
La vereda olvidó mi huella
la suela de mi zapato
para andar olvida a la suela
y la suela odia al zapato
por ser la esclava abusada
y mi destino se ha olvidado
Y ahí estás, permanente fragmento
de mi recuerdo estático y firme,
con las raíces más grandes, quizás
tal como la última vez que te esculpí
con el pulcro cincel de mi mirada
en el mismo granito vegetal
Imponente, me aplastas con tu voz
tu aliento a historias de niños
que te ignoran, viejos que te nombran
y una historia que no te menciona.
¡Estás hecho un alarido de protesta
esquina roída por la demencia!
Tu pintura es más oscura lo sé
pero me convenzo de que es la misma
para no desconocerte ni extrañarte
tus cables, creo que antes eran menos
y la perilla de la puerta ha sabido
de más manos, desde que te conocí
Más de mil son los que te han conocido
pero solo yo fui capaz de atesorarte
madriguera lúgubre de mi nostalgia,
afluente de colocaciones ausentadas
palabra silenciada por actos alevosos
de criterios misteriosos pantanosos.
Quien ha caminado deshaciendo cerros
de cara al viento húmedo y costero
subiendo miles de escaleras buscando
una casa, una esquina, una ventana
un retazo, un instante o la palabra
que rescate al olvido de su amnesia
...me podrá entender
No hay comentarios:
Publicar un comentario