Una sonrisa o una cara enojada,
Acepto como pago a este soneto
si quieres en cuotas, tu indiferencia
o un nuevo retrato, pintando tu ausencia
Con una mirada me dejas con ganas
de ser tu poeta y llevarte a un puerto,
donde pueda mostrarte mi inocencia
hacer de Santiago, una nueva Venecia
Ilumíname las noches con tu luna
y las calles inundemos con tus ojos
mi paciencia es ligera y desespera.
O dejamos a la suerte la fortuna
o acunado entre tus brazos, naveguemos:
Una calma de silencio nos espera.
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