Ahora extraño tanto el llamado de tus pechos
alfombrados por su tersa piel de caramelo
y mi cuerpo ausente extraña la llamada
que en otro tiempo no supo cómo descifrar
Ni mis manos te escucharon ni mis oídos te vieron,
te traté de sentir con otro cuerpo
y hoy tu silencio hace eco infinito
en el lecho donde no te recuestas
Tu cuerda no vibró al compás que se marcó
y el paso apresurado del tiempo nos dejó
rezagados del recuerdo y del presente a la vez
indiferentes mutuamente, mas presentes sin querer
Hoy tu mirada me acoge a la distancia
adopto fragmentos de recuerdo de otras voces
para componer tu esfinge entre palabras
...pero algo me falta: Tú, que no cabes en palabras
No hay comentarios:
Publicar un comentario