lunes, 5 de septiembre de 2011

Analogía para abordarme


Lee mi poesía como la hoja seca, caída de un árbol
arrastrada por el viento a muchos metros;
Hoja caída de la rama más pequeña del tronco,
que no daba sombra alguna y sólo cubría a los frutos 

Entiéndeme como el follaje, que dejó a su suerte a esa hoja,
como estela de una rama, de un tronco y sus raíces.
Abórdame como el viento, de costado y agresivo;
báñame como el agua y aliméntame de tu luz

No busques en la hoja caída, lo que oculto en mi raíz
si a la hoja deje ir, es que sobra ¡no es raíz!  
No escudriñes en los anillos, de mis años cicatriz
todo eso esta bordado en la hoja que dejé huir

Si quieres hacer nido, en mi follaje aquí estoy
Sólo busca rama firme y yo te cubro del calor,
Te doy sombra en el verano y en invierno, sin temor
Corta un trozo de leña, de mis ramas que es mejor

Cuando ya no me veas verde, y me empiece a secar 
seré sólo un recuerdo, ya no tienes que regar
a este tronco averiado, que tallado al tiempo está
sólo déjalo a un lado para hacerlo libertad 

Tala de mí con olvido, el madero para hacer
una mesa, unos muebles; lo que quieras has con él 
que yo he desaparecido, si no me recuerdas como aquel:
que comparó su vida con un árbol de papel.

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