La belleza siempre oculta lunares
en el cuello, en sus piernas,
en el vientre, que solo a veces
muestra, sólo si antes te muestras.
Desatando múltiples intereses,
al ocultarlos detrás de las arenas
y tan esquivos como los peces
censurados como por represas
¡Revélense entonces ante mi vista
en un acto de impertinencia
lunares ocultos de la belleza!
Desplieguen su intensa pista
para que aterrice mi demencia
¡Pero ahora, antes que amanezca!
Muy hermoso poema, mi amigo, tanto en su forma como en su fondo, todo tú estás sembrado de lírica, tanto en las alegrías, como en las penas o en las contemplaciones, no es de extrañar, pues, que las musas se discutan un espacio a tu vera y te soplen sus cantos en los oídos del alma porque eres poeta, desde Jaén un abrazo y feliz fin de semana.
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