domingo, 3 de julio de 2011

[Nada se ha escrito...]

Nada se ha escrito sobre mí en éste libro viejo, ¡nada!
Mi huella ha sido estampada, para ser mil veces profanada
para morir en forma de recuerdo
para vivir en las bocas como objeto,
como frase o como repetido cuento.
Yaceré bajo la tumba del olvidado verbo,
mi presencia se esfumará en lo eterno
cuando las oraciones que me nombren
se crucen contra devenir del viento...

Pero entonces mi presencia surgirá
fruto de un olvidado efecto mariposa,
y escrito en tinta roja una venenosa
espina mi presente en primavera bordará
y las flores en su aroma ahogadas,
recitarán que soy falta entre las faltas
extrañando hasta mis sonrisas falsas
y esas fingidas atenciones mal actuadas.

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